Cuando hablamos de innovación en el aula, ¿hablamos solo de introducir nuevas tecnologías? ¿Se puede innovar al margen de las TIC?

Cuando hablamos de innovación, hablamos de lo que logran las personas a través de varias herramientas y estrategias; sin duda, la fundamental es su cerebro y su pensamiento analítico y creativo. Junto a éste, podemos colocar potentes ordenadores o un lápiz y una servilleta; esto será importante, pero secundario.

Hasta hace poco la educación era unidireccional en las aulas. ¿Cómo crees que han intervenido las TIC en la creación de espacios de aprendizaje que permiten “personalizar” la manera en que cada alumno aprende?

Constituyen un punto de inflexión. Sin duda, la personalización es una de las puertas que abren; también el aprendizaje no presencial, la posibilidad de trabajo en red, el disponer de los recursos en momentos y lugares apropiados son algunas ventajas indudables.

¿Y desventajas?

No creo que sea una desventaja pero, no obstante, cabe hablar de la competencia digital que deben adquirir los educadores que pretendan utilizar estas estrategias. Sin una gran práctica y conocimiento de éstas, las ventajas dejan de serlo para convertirse en un foco más de ansiedad e impotencia.

¿Cómo cree que esto “complica” la tarea del profesor para preparar las clases?

Depende de cada uno. En función de sus conocimientos y práctica serán aliados u obstáculos. Lo mejor que puede pasar es que se incorporen como un recurso potente más; lo peor, que se pongan demasiadas expectativas, cuando en realidad, ahí no reside la clave de una mejor educación.

¿Qué herramientas debe tener el profesor que quiere trabajar con sus alumnos las inteligencias múltiples?

Debe poseer formación, pero más importante aún, una mente flexible. El sistema escolar se concibe de forma diferente desde las inteligencias multiples, lo cual puede generar algunos conflictos durante la fase inicial. A nivel práctico, no se necesitan materiales específicos ni sofisticados. Sin embargo, sí suelen generarse cambios organizativos. El trabajo en equipo de los docentes, siempre necesario, en estos casos se agradece más. Es uno de los aspectos que más debemos trabajar, puesto a que muchos docentes no están acostumbrados a trabajar en esta dinámica.

¿Cómo se evalúan las inteligencias múltiples?

Con herramientas didácticas como el diario del alumno, un buen portfolio que recoja evidencias del aprendizaje y rúbricas que traten de objetivar la evaluación. Pero cuando hablamos de inteligencias múltiples, debemos tener claro que la evaluación no será igual para todo el mundo. Los alumnos, además, deben contar con varias alternativas a la hora de demostrar lo aprendido, atendiendo a diferentes inteligencias. Por ejemplo, un texto escrito o un mapa mental o un role-play realizado por los alumnos. Todo ello obedece a un paradigma de evaluación separado del juicio externo que se realiza actualmente, para centrarse en fomentar la autoevaluación y autogestión de los procesos del aprendizaje.

¿Qué tres ventajas atribuirías al aprendizaje en grupos cooperativos?

En primer lugar, lograr un aprendizaje que llega más allá del que puedo conseguir por mí mismo. Un segundo aspecto a destacar sería el de la flexibilidad mental al observar opiniones diferentes de la propia. Y por último, la utilización efectiva y constante de la comunicación.

La sociedad actual no ha priorizado en exceso el “cooperativismo”, pero desde hace algún tiempo sí estamos viendo, por ejemplo, iniciativas de consumo que apuestan por este sistema y cada vez se extienden más. ¿Cómo crees que este hecho ha influido y influye en la educación?

Yo creo que la escuela puede generar ocasiones de aprendizaje individual, competitivo, colaborativo y cooperativo. Sin embargo, en su función compensadora, debiera reforzar aquello que los alumnos y alumnas menos encuentran en su entorno. Hoy, dada la situación mundial de crisis de un sistema económico, toca prepararles para que conozcan otras posibilidades más sostenibles, responsables y éticas. El desarrollo simultáneo de su pensamiento crítico deberá dotarles en el futuro de la capacidad de elegir.

Hablemos de los docentes: la formación actual de los docentes, ¿es acorde al nuevo cambio de paradigma?

La realidad dice que no. Ni en lo referente a la formación inicial, ni la realizada a lo largo de la vida. Es cierto que un grupo creciente e importante de docentes está dando pasos decididos para alcanzar una mejora en su profesionalidad. Otro grupo grande no se forma, no lee sobre nuestra profesión y tampoco parece estar preocupado por no hacerlo. Esto supone un gran peligro.

¿Qué espacios te parecen más interesantes para que los profesores intercambien experiencias, inquietudes, propuestas…?

Los espacios bien mediados, para que nadie sienta que pierde el tiempo o, como en ocasiones pasa, que en el intercambio unos ponen mucho y otros muy poco. Con estas premisas tanto los espacios presenciales como los no presenciales son valiosos.

Autor: Javier Bahón
Fuente: Tiching blog
27-07-2015

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